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Robert James Sawyer nació en 1960 en Ottawa, Ontario, Canadá, de padre canadiense de ascendencia escocesa y madre estadounidense de ascendencia sueca. Su padre era profesor de la Universidad de Toronto, donde Robert pasó su infancia. Fascinado desde chico por la TV, en particular por los episodios de Star Trek, en 1982 se graduó en Radio y Televisión en la Ryerson University y en 1984 se casó con Carolyn Clink, poeta -que prefiero a poetisa-, a la que conoció en el Instituto en el club de ciencia ficción del que él había sido uno de sus fundadores.

Desde 1990 es escritor a tiempo completo y su bibliografía mezcla historias de ciencia ficción con temas de antropología y sociología. Ha ganado los Premios Nebula y Hugo, y dice en su autobiografía que los autores que más le han influido son Clarke y Asimov. Escribe ciertamente una ciencia ficción al modo clásico.

Robert J. Sawyer

Ha dicho David Brin, con el que coincidimos y charlamos largamente no hace mucho, que el mayor reto a que se enfrenta la ciencia ficción es retratar al Otro. Y a Uno Mismo, añadiría yo. Esto es lo que hace sawyer en El Paralaje Neanderthal, cuyos tres libros adelantan con sus títulos su contenido: Homínidos por los neanderthales, Humanos por nosotros, los cromagnones que hemos dado lugar al hombre actual, e Híbridos por la conjunción de ambas especies. No es una ucronía en sentido estricto, de un solo universo alternativo, sino  una historia de dos universos paralelos que coexisten.

Ninguno de los dos  sospecha de la existencia del otro, hasta que un día, cuando se está llevando a cabo un experimento para la detección de neutrinos en una mina canadiense, aparece de pronto un hombre distinto, procedente de un mundo en que la especie humana que ha prevalecido es la neanderthales y no la cromagnos, como ha ocurrido en el nuestro. Ya tenemos el condicional contrafáctico clásico que va a permitir al autor contemplar nuestra sociedad desde fuera, como lo haría un hombre distinto del homo sapiens.

El inesperado visitante, que se llama Ponter Boddit, es un físico neanderthal que, cuando manejaba su computador cuántico, cruzó accidentalmente la barrera entre esos dos universos. Se produce un tremendo revuelo, es reconocido de inmediato como neanderthal y pasa a ser objeto de estudio por parte de un grupo de investigadores expertos, entre los que figura la genetista Mary Vaugham, para terminar siendo reconocido también como científico. 

Al mismo tiempo, Adikor Huld, ayudante y hombre compañero de Boddit en su universo, se encuentra con un laboratorio destrozado, un cuerpo desparecido, mucha gente recelosa a su alrededor y una acusación de homicidio en la persona del desaparecido.

Se van alternando las situaciones d3 uno y otro universo, divididas entre un Boddit que se afana por sacar a la luz las contradicciones entre las dos culturas, y un Huld sometido a vicisitudes judiciales; aquí Sawyer mezcla el thriller legal con la ciencia ficción. Las citadas contradicciones y las explicaciones sobre  su porqué son lo mejor del libro, que desarrolla una sociedad de neanderthales, especulando sobre las consecuencias antropológicas de la especie extinta, según los pocos conocimientos que de ella poseemos y los muchos que el autor hipotetiza.

Una de las grandes diferencias entre culturas es la percepción del hecho religioso, del  todo ausente entre los neanderthales. Si en El cálculo de Dios, del mismo Sawyer, también publicado en Nova, para sorpresa de todos, los extraterrestres eran creyentes, en El Paralaje sucede lo contario. No se trata de un caso de incredulidad, sino de que nunca se han planteado la existencia de un creador del universo o de una vida después de la muerte: es algo que no les cabe en la cabeza, dicho sea en la forma más vulgar.

Científicos de nuestro mundo especulan con la posibilidad de que nuestra propensión a tener creencias y experiencias religiosas pudiera provenir de una mutación genética que se habría dado entre los cromagnones y no entre los neanderthales.

Éstos son esencialmente cazadores-recolectores, no tienen una agricultura desarrollada, mas sí están tecnológicamente avanzados, como demuestra que posean computadores cuánticos. Su población permanece fija en los 185 millones de habitantes, frente a nuestros 6.000 millones en crecimiento ininterrumpido.

Este límite de población se estableció para evitar la escasez. Viven en una Terra donde se da a cada uno lo que precisa y el individuo trabaja para la sociedad para compensarla de cuanto recibe. Es una utopía que, como tal, carece de economía monetaria y donde, como de sólito, la otra cultura es mejor que la nuestra. Incluso, hace muchos años, el 10% menos dotado de loa neanderthales se esterilizó voluntariamente para mejorar la espacie. 

Son por supuesto tan humanos como nosotros, humanos barast, como nosotros somos humanos gliksin, en terminología acordada por los dos mundos. La Tierra barast es más fría que la gliksin debido a la falta de gases de efecto invernadero: son menos, consumen energía limpia y conservan grandes extensiones boscosas, a más de especies ya extinguidas entre nosotros, como el mamut. Eta aclimatación al frío y su mayor masa muscular hacen que no hayan colonizado las regiones más clientes del planeta. Las zonas tropicales son para ellos lo que las polares para nosotros.   
  
Poseen grandes conocimientos científicos aunque limitados a las áreas del conoci9miento que les son de utilidad. Han abandonado el estudio de la astrofísica, por ejemplo, mientras han llegado a una especialización excesiva en otros campos. 

Al final de Homímidos se abre elportal y los habitantes de cualquiera de los dos universos pueden viajar al otro. Y aquí podría haberse cerrado la que después llegó a trilogía si no hubiera habido intereses comerciales de por medio: las editoriales prefieren cada vez más apostar por la segunda o tercera novela de una serie de la que la primera ha tenido éxito y ha conseguido un público cautivo, antes que por una nueva novela.

Sawyer ha creado para los neandertales una cultura extensa y compleja. Sus hombres y sus mujeres viven en comunidades separadas durante 25 de los 29 días del mes lunar y los otro cuatro, que son de celebración, viven juntos, aunque las mujeres regulan sus ciclos biológicos para que sean días no fértiles. Una vez cada diez años no ocurre así y se engendra una nueva generación. Durante los citados 25 días cada hombre o mujer vive con un compañero de su mismo sexo -caso de Boddit y Huld- con el que establece un vínculo permanente. Desde nuestra óptica les diríamos bisexuales.

Cada neandertal lleva consigo desde su nacimiento un implante complementario, un registro de todo cuanto hace y dice, al que sólo tienen acceso su propietario y la autoridad judicial en caso de delito. El delito grave se castiga con la castración del delincuente y cuantos comparten con él al menos la mitad de sus genes (padres, hermanos, hijos), práctica eugenésica que sirve para mantener a indeseados fuera de la línea reproductora.

La acción ha de seguir y el neanderthal Ponte Boddit y la mulier sapiens -permítaseme esta licencia- Mary Vaugham se enamoran y desean tener una hija híbrida. La moderna tecnología barast de reproducción asistida se lo permite, pero han de decidir algo importante: ¿qué será mejor para la niña, tener creencias religiosas o no tenerlas?

Mary fue violada de joven, mucho antes de conocer a Boddit, y ha lidiado durante toda su vida con las secuelas de esta violación, aunque pareciera que el autor utilizara este acto violento como un medio narrativo para ligar otras tramas, es decir, con solos efectos literarios. Al no resolverlo del todo, hace más difícil empatizar con ella. 

El what if de partida de la obra explora qué podría suceder si nos encontráramos con una raza de gentes parecidas a nosotros, pero diferentes. Sawyer ha dedicado esfuerzos a investigar sobre la ciencia y la tecnología en sus libros, y aquí nos presenta varias de estas tecnologías como si estuvieran casi a nuestro alcance, si fuéramos capaces de dar unos pasos para crearlas.

Se trata de una utopía con la que podemos contrastar los fracasos que hemos tenido en nuestro mundo en cuanto a la violencia, el ambiente y otras cuestiones. Mas todo está poco más que
esbozado, resulta más simplista de cómo debería ser en una sociedad tan compleja. Sawyer presenta una serie de temas como el del control de armamentos, los problemas medioambientales o los derechos de la mujer, pero no los acaba de rematar.

Se han puesto grandes objeciones a esos libros, a veces más ideológicas que literarias. Hay quienes han cargado Sobre el tratamiento de la bisexualidad de los neandertales, diciendo que se nos da gato por liebre para luego, con oficio comercial, conducirnos a decir –no es mía la frase- que no importa la calidad de la carne sino el sabor de la salsa con que se adoba.

Se ha afirmado igualmente que escribe para complacer a la mayor cantidad posible de lectores, pero eso es la técnica misma del bestseller. Con respecto a la citada bisexualidad –se ha dicho-, presenta la gran novedad para a continuación ponerse a limar sus aristas, de modo que puedan digerirla todos los estómagos. Ciertamente, ha merecido también críticas positivas.

Ya digo que el autor no acaba de explotar la complejidad de la cultura neanderthal –sería realmente difícil hacerlo- y el cuidado que pone en la religión, por ejemplo, no se extiende a otras áreas,, como la de las discusiones morales que surgen entre una y otra especie.

Para terminar,  la trama de ciencia ficción que desenvuelve Sawyer es interesante e imaginativa, aunque no tanto el equipaje que la acompaña: se centra más en el desarrollo de la acción que en la descripción de escenarios. Pero, en fin, son bastantes los que han leído las novelas con gusto, a nivel superficial o profundo,  y han encontrado en ellas ideas novedosas y situaciones jugosas, poniendo de su parte lo que pudiera faltarle al autor. .

Ha resumido Sawyer, quizá a modo de justificación, que todo eso que consideramos humano y que ofrece a la ciencia ficción basada en la ciencia una dimensión humana, es lo que acerca ese tipo de obras a todo tipo de lectores.

* * *

Sawyer, Robert J. Paralaje Neanderthal (Neanderthal Parallax). Eds. B, Barcelona, rúst.., trad. Rafael Marín

I, Homínidos (Hominids), 2002), Nova 177, 2004, 353 pp.

II, Humanos (Humans), 2003), Nova 179, 2005, 345 pp.

III, Híbridos (Hybrids, 2003), Nova 181, 2005, 377 pp.

 

 
 

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